Desde la salinidad oceánica del Valle de Casablanca hasta la frescura de altura en Alto Agrelo, exploramos dos etiquetas que redefinen la vibrante acidez de este cepaje blanco.
El calendario enófilo nos marca una cita ineludible este primer viernes de mayo: el Día Internacional del Sauvignon Blanc. Si bien mi paladar suele inclinarse por la estructura y el tanino firme de los grandes tintos de guarda, es imposible negar la seducción de un blanco cuando está elaborado con precisión quirúrgica. El Sauvignon Blanc, en su mejor expresión, es un latigazo de frescura, un despertar sensorial que nos exige repensar el maridaje y dejarnos llevar por la tipicidad de su lugar de origen. En esta ocasión, la copa nos propone un viaje geográfico y estilístico a través de dos etiquetas que, bajo la misma uva, relatan historias completamente distintas.
Cruzando la cordillera, Bodega Sin Reglas nos presenta Mil Demonios Sauvignon Blanc 2024. Este ejemplar nace en el Valle de Casablanca, Chile, cuna de los blancos costeros de clase mundial. La influencia del Pacífico Sur y los suelos graníticos con incrustaciones de cuarzo no son un mero dato técnico; se traducen en la copa en una tensión mineral y una acidez casi eléctrica. En nariz, la fruta cede protagonismo a las notas salinas y herbales. A un precio sugerido de $31.000, se posiciona en un segmento competitivo donde el consumidor local suele buscar blancos con paso por barrica; sin embargo, su valor reside justamente en lo opuesto: una austeridad elegante y afilada que justifica la inversión para los puristas del estilo oceánico. Pide a gritos acompañar un omakase de pesca blanca o unas ostras frescas.
Del lado argentino, la respuesta llega desde los 980 metros sobre el nivel del mar en Alto Agrelo, de la mano de Sottano Firovante Reserva Sauvignon Blanc. Aquí, la montaña impone su carácter. Este vino abandona la salinidad para abrazar una paleta aromática mucho más exuberante: pomelo rosado, lima y ese inconfundible trazo de ruda y pasto recién cortado. Su crianza en acero inoxidable preserva intacta la fruta, logrando un paso por boca de acidez equilibrada y final persistente. A $14.199, nos encontramos ante una relación precio-placer formidable. Si bien no posee el potencial de guarda de su contraparte chilena, no lo pretende: es un vino de disfrute inmediato, honesto y técnicamente impecable, ideal para el descorche cotidiano de alta gama junto a una tabla de quesos de cabra o un ceviche clásico.
Dos filosofías, dos climas, un mismo varietal que demuestra que la frescura no es un concepto unívoco, sino una narrativa del paisaje. Llegados a este punto, la copa está servida y el debate abierto: ¿Prefieren la acidez afilada y mineral de los blancos costeros o se inclinan por el perfil aromático y vibrante de los terroirs de altura?
Mil Demonios Sauvignon Blanc 2024
Bodega Sin Reglas
Enólogo Julio Lasmartres / Equipo Enológico
Terroir Valle de Casablanca, Chile
Notas de Cata Impronta oceánica, tensión mineral y frescura natural sobre suelos graníticos.
Precio Sugerido $31.000.-
Sottano Firovante Reserva Sauvignon Blanc
Bodega Sottano
Terroir Alto Agrelo, Mendoza, Argentina (980 msnm)
Notas de Cata Perfil aromático expresivo (lima, pomelo, herbáceo), acidez equilibrada, sin paso por madera.
Precio Sugerido $14.199.-
www.bodegasinreglas.com
www.bodegasottano.com
@bodegasinreglas
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